A todos nos gustaría aprender más idiomas y ser capaz de comunicarnos con millones de personas sin complicaciones. Ya sea para viajar, para el trabajo o simplemente por placer.

Pero, aprender un idioma, no es tan fácil. La verdad es que requiere mucha dedicación y constancia, no es algo que se pueda aprender en una tarde (o al menos de forma fluida)

Por eso, creo que aprender un idioma debe ser algo más personal para poder aprender mucho más en menos tiempo.

Ahora te contaré por que

¡Empecemos!

La clave para aprender un idioma.

Hace unas semanas, tuve la suerte de poder entrevistar a Stephen Williams, más conocido por su canal de YouTube “American Boy” con casi 300.000 seguidores en YouTube.

Stephen o Esteban, como también le llamamos los hispanoparlantes, me contó muchas cosas interesantes sobre los idiomas y el aprendizaje en general.

Especialmente, un punto que me pareció muy interesante y lógico fue cuando le comenté que muchas personas, lamentablemente pierden las ganas de aprender un idioma por culpa de la forma en la que se enseñan los idiomas.

Entonces me comentó que el quiere evitar ese fracaso, y que es clave que, para aprender un idioma, identifiques en quien te estás “convirtiendo” al aprender ese idioma. Así podrás aprender mucho más rápidamente.

Bueno, esto ha sido un pequeño resumen de lo que me dijo.

Aquí te dejo el fragmento entero de la entrevista para que puedas escucharlo todo bien.

Ahora sí, te explicaré por que debes identificar la parte personal del idioma para aprenderlo.

Cuando hablas nuevos idiomas, te conviertes en otra persona.

Evidentemente no te conviertes en otra persona de forma literal, es decir al hablar italiano no te reencarnas en un pizzero siciliano ni nada por el estilo.

Pero no sé si te has fijado, en que cuando hablas otro idioma, tus gestos, tu entonación y tu actitud son diferentes.

Si, no te pasa que, al hablar inglés, por ejemplo, eres mucho más extrovertido que en tu idioma materno.

Digo inglés como podría decir swahili, me refiero a ese cambio de actitud al hablar en otro idioma.

Según lo que he estado leyendo, esto puede suceder por varias cosas.

En primer lugar, no podemos separar la cultura del país del idioma. Los idiomas van directamente de la mano de la cultura.

Y la cultura va de la mano de la forma en la que las personas actúan.

Evidentemente no es lo mismo la cultura japonesa que la cultura árabe, por lo que la forma de actuar de sus habitantes también es bastante diferente.

Entonces, al adquirir el japonés, nuestra forma de estará condicionada por como los japoneses hablan, al igual que con cualquier otro idioma.

Otra de las teorías que explican por que somos diferentes al hablar en otro idioma, es por la forma en la que nos han tratado y en la forma en las que las personas reaccionan y se relacionan con nosotros al hablar ese idioma.

Por ejemplo, imaginemos que aprendemos Chino Mandarín, con unos amigos nativos y estamos siempre de fiesta y haciendo bromas con ellos, entonces es muy posible que nuestro mandarín sea mucho más informal y “ligero” que, si lo hubiéramos aprendido en una academia formal, con un profesor muy estricto.

Bueno, dejando esta explicación de este curioso fenómeno a un lado, te voy a explicar por qué es importante que realmente sepas en quien te vas a convertir aprendiendo un nuevo idioma.

La mejor motivación para aprender idiomas

Aprender por aprender, no es muy motivador que digamos.

Ya lo sabemos, el sistema educativo, nos lo recuerda (o recordaba, para aquellos que ya hayáis escapado) cada día. Es duro afrontar el aprendizaje de algo si tenemos 0 motivación.

Con los idiomas pasa lo mismo, es muy duro tener que tragarse un montón de aburridas lecciones de gramática y de estructuras si no crees que vas a sacar nada y simplemente lo haces de forma monótona o por obligación.

Por cierto, sobre lo de la gramática, creo que se puede aprender un idioma sin estudiar gramática, pero esto ya es otro tema. Así que lo dejaré para otro artículo.

Bueno, sin salirnos del tema, no es factible aprender un idioma sin querer conseguir algo a cambio.

Por eso, saber de verdad y de forma interna que queremos hacer y quien queremos ser con ese idioma, va a ser clave.

Imagínate esto: Quieres aprender alemán.

Sí, quieres aprender alemán y se te plantean 2 opciones.

  1. Aprenderlo por obligación, por que tu profesor, tu jefe o tu mismo te has empujado a aprender alemán, pero ni te gusta el idioma, ni la cultura ni crees que vas a sacar nada aprendiendo este idioma
  2. Lo aprendes con pasión, te encanta la cultura, la comida, tienes planeado vivir en Alemania, quieres encontrar pareja o simplemente los salarios de Deutschland son demasiado tentadores.

En la primera opción, es bastante posible que lo aprendas, es posible que entiendas el alemán, que sepas comunicarte y también es posible que te quemes y no consigas nada.

Sí, es triste, pero es que, sin motivación, motivación real no serás capaz de poner todo ese esfuerzo necesario para dominar un idioma.

Pero con la segunda opción, no te importara la cantidad de horas que puedas poner para aprender alemán ya que estas dispuesto a esforzarte al máximo para luego disfrutar de una vida en el país, disfrutar de un gran viaje pudiendo comunicarte a la perfección o encontrando a tu pareja gracias a dominar su idioma.

Todo eso es lo que empujará.

Porque, al menos para mí, lo más importante es el viaje, no el resultado.

Lo mejor son las risas que has llevado viendo series alemanas, el sabor de los platos germanos, lo que has disfrutado con las canciones o a los nativos que has conocido.

Eso es lo importante, no el hecho de decir “hablo alemán” “hablo chino” “hablo árabe” ….

Que sí, es un gran logro y es admirable poder decir que hablas otro idioma, pero creo que llegar a descifrar por qué quieres aprender ese idioma, es lo que te hará aprender con mucha más facilidad y además de forma divertida.

Idiomas
Idiomas

Una cosa es aprender, otra es adquirir.

Escuchando varios podcasts y viendo videos de profesores de idiomas, me he dado cuenta de algo importante: Aprender un idioma, no es adquirirlo.

¿Qué significa esto? Bien, aprender un idioma básicamente es saber la gramática, memorizar las palabras, saber como se ponen las estructuras…

Básicamente lo que se hace en las escuelas, en la mayoría de las academias.

En cambio, adquirir un idioma es algo mucho más poderoso, es hacer que ese idioma “forme parte de nosotros” y se que esto suena brutalmente cursi….

Pero es que es cómo funciona la adquisición de un idioma.

Para explicar esto, voy a usar un ejemplo que me pareció muy interesante, los bebés.

Un bebé no se pone a estudiar gramática, ni memoriza verbos irregulares, un bebé está atento a todo lo que be y mentalmente coge toda la información que recibe.

Por lo que esas palabras ya nos las interpreta si no que las dice sin más.

Para adquirir un idioma ya no siendo un bebé, lo que se hace es saber unas pocas palabras básicas del idioma y empezar a recibir “Input comprensible” que es en resumen toda esa información que recibimos de forma exterior.

Cómo audios, podcasts, libros….

Con lo que a partir de deducir esa información que no es educacional, nos exponemos a ese idioma con lo que al final con el tiempo lo acabamos adaptando.

Esta es una breve explicación, del input comprensible. Aunque es un fenómeno bastante más complejo…

Por lo que prefiero reservar un artículo bien detallado a este fenómeno tan interesante en el aprendizaje de idiomas.

Pero si eres impaciente, como yo y quieres saber que es esto, aquí te dejo un video que he encontrado al respecto.

Y hasta aquí llega el artículo

Si te ha gustado, te recomiendo visitar mi blog, donde encontrarás artículos e información al respecto.

Muchas gracias

Marc Guarch

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2 Responses

  1. Me ha gustado mucho el artículo.

    Tienes toda la razón, es muy importante querer aprender un idioma para lograr aprenderlo bien.

    Además que es mucho más divertido 😁

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